lunes, 30 de agosto de 2010

AWARENNESS…

Por traducción al español esta palabra significa la expresión de estar mas que alerta, atento, despierto, etc. Hoy en día las personas estamos menos conscientes de lo que nos rodea, de lo que en realidad pasa a nuestro alrededor y es esa ignorancia la que nos lleva a cometer muchos errores, sólo por no haber sido lo suficientemente perceptivos con todas las señales que el universo nos envía. Para lograr esto que suena un poco extraño, lo primero que debemos hacer es dejar de creer en el mito de que los seres humanos solo tenemos cinco sentidos, ya que en varios estudios científicos se ha comprobado que esto no es verdad, sólo que no hemos aprendido a reconocerlos y utilizarlos.
Las percepciones y sensaciones van mas allá del tacto, la vista, el oído, el gusto y el olfato, los cuales aunque indispensables no perciben muchas de las cosas de las cuales deberíamos tener consciencia.
Quizá lo más cercano que hemos aprendido a utilizar nuestros otros sentidos es mediante los presentimientos y la intuición, que se suele llamar el sexto sentido. Muchas veces ante diferentes situaciones tendemos a desarrollar una especie de vos interna de alerta de que algo pasa, de que algo no esta bien o quizá de que lo que tenemos en frente no es lo que realmente aparenta. Sin embargo, son nuestros propios miedos nuestro exceso de arrogancia y de racionalidad que los dejamos pasar inadvertidos y como siempre optamos por escuchar a la razón. Pareciera que los seres humanos crecemos con la necesidad de darle una explicación racional a todo y si no tenemos una explicación tan “racional” a algo lo dejamos pasar porque sino estaríamos pecando de locos. Pues si, esas extrañas sensaciones que muchas veces percibimos por no decir siempre, es la manera como nuestros demás sentidos actúan en nosotros para darnos las señales ante determinadas situaciones y es una lastima que a pesar de nuestra capacidad intelectual no sepamos hacer uso de ello.
Cada vez nos hacemos menos sensibles del mundo y de las personas que nos rodea, en esta era que estamos viviendo todo es acelerado, estresante, complicado, confuso y acumulamos tanta pero tantas cargas emocionales en nosotros que quedamos ciegos e insensibles. Éste ritmo de vida que llevamos donde la tecnología nos ha absorbido casi por completo podríamos decir que hasta nuestro ser ha tendido a mecanizarse y poco a poco hemos perdido esa habilidad para percibir la vida en universo.
Es necesario e imprescindible aprender a desarrollar nuestro awareness y no dejar que nuestros miedos nos lo impidan, aprender a escuchar, a ver a sentir la verdad de cada cosa que vivamos y hagamos, así seria mas fácil entender el porqué de muchas cosas.

lunes, 16 de agosto de 2010

Desafiando la lógica

Un hecho que siempre ha llamado mi atención es la conexión emocional que existe entre una madre y su hijo(a), lo que comúnmente llamamos el instinto maternal. En varias ocasiones he tenido la oportunidad de conocer historias verdaderamente lamentables, de madres que han perdido a sus hijos y lo relatos coinciden en que a pesar de ignorar la muerte de su hijo(a) se encontraban en un estado anterior de ansiedad, de nerviosismo, sintieron un presentimiento de que algo estaba pasando y relatan sobre una sensación inexplicable de vacio e incertidumbre.

En mi experiencia personal y aunque se afirme que la muerte no se puede predecir, cuando se trata de una persona muy cercana y sucede, uno empieza a reflexionar sobre ciertas situaciones y comportamientos que suceden y en la cotidianidad no eran habituales. ¿Por que se tiene la sensación de que algo no esta bien?, ¿Por que cosas que nunca se habían hecho, se hacen?, ¿Por qué cosas que nunca se han dicho se dicen? son muchas preguntas a las cuales no se les puede dar respuesta y que a pesar del impacto emocional que significa la perdida de alguien cercano, uno se encuentra consciente de que antes de lo sucedido, se habían tenido una serie de avisos por llamarlo de alguna manera y a los cuales no se les puede atribuir alguna explicación lógica.

¿Quien es el jinete de tu vida?

Responder a esta pregunta quizá para muchos es muy fácil, puedes preguntar a cualquiera y cualquiera con el mayor de los entusiasmos y sin dudas contestaría: Yo, soy yo quien maneja y guía mi vida, nadie mas. Pero responder esta pregunta por mas simple que parezca no lo es.


Los seres humanos poseemos esa arrogancia natural de no reconocer el hecho de no tener respuestas y mucho menos ante preguntas que cuestiona nuestra existencia. Vamos por la vida ignorando quizá su razón, su verdadero sentido y llenamos ese vacio con apariencias, modelando lo que di por si nos fue heredado, buscando y construyendo nuestro ser, nuestra vida.

Ante esta interrogante habrán tantas respuestas como seres humanos en el mundo, cada quien tendrá una visión de su propia vida y la respuesta sin duda, estará condicionada por el entorno que lo rodea, por el contexto social, económico y sobre todo espiritual, donde nos hemos ido formando –o quizá deformando- a lo largo de nuestra vida. Habrá quienes consideren que lo que guía su vida es su Dios y sus creencias religiosas, otros sus ideales, otros sus aspiraciones personales, en fin. Es muy difícil, o más bien, imposible encontrar una respuesta uniforme, ya que cada persona tiene maneras diferentes de concebir el mundo que lo rodea y por ende, su respuesta será producto de lo que sienta y de lo que piense que ha sido de su vida.

Es irónico saber que a pesar de ser la especie dominante, racional, inteligente, cabal no podemos tener la sensatez necesaria para aceptar que no tenemos respuestas claras, cada quien podrá afirmar y hablar y hablar, pero será tan solo eso, palabras que se llevara el viento.

Quizá algún día podremos lograrlo, cuando reconozcamos nuestras limitaciones y nos quitemos de encima tantas cargas y vendas, que nosotros mismos hemos creados y que han llegado a invisibilizar nuestra verdadera esencia, y entendamos que tan solo somos una partícula mas de este infinito universo.